
Conocida como “el pequeño Tibet” , esta región se ubica en la vertiente occidental de los Himalayas, en una región inhóspita y anclada en el tiempo, refugio de la cultura tibetano-budista, todavía en pugna por su identidad cultural. Hogar de decenas de monasterios, muchos de ellos perdidos en las montañas, Ladakh es una región que requiere mucho tiempo para ser explorada y conocer su cultura, que posee rincones prácticamente desconocidos para el hombre, valles que se ocultan entre las montañas, y aldeas cuyos habitantes conservan las mismas costumbres desde hace cientos de años.
El gobierno pakistaní invadió parte de su territorio, mientras la China de de Mao Zedong invadía el Tibet y también parte de Ladakh. El Tibet capituló en mayo de 1951 y los budistas lamaístas de Ladakh acogieron a numerosos tibetanos, que sufrieron un penoso éxodo a través del Himalaya. En la actualidad siguen habitando en la región y continúan en lucha por su independencia cultural y territorial. Por otro lado, el gobierno de Cachemira intentaba introducir el Islam en la región. Todos estos motivos forzaron al gobierno indio a enviar un gran contingente militar a la zona, que aún es notable.
Entre los años 1962 y 1974, la Guerra India-China, provocada por la delimitación de fronteras, afectó directamente a Ladakh. Se prohibió toda visita extranjera hasta 1974, año en el que Ladakh abrió de nuevo sus puertas al turismo.
En la actualidad Ladakh continúa formando parte de la región india de Jammu-Cachemira, aunque en 1995 se le concedió cierta autonomía. La zona permanece en litigio con la vecina Pakistán, por lo que las fronteras no están definidas.
[...] que Aksai pertence administrativamente. A su vez, India reclama la zona como parte del distrito de Ladakh en el estado de Jammū y [...]