Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 18 junio 2008

El Cristo Omega

El jesuita Teilhard de Chardin (l881-l955) fue además de sacerdote, filósofo, teólogo y paleontólogo. En la década de los años veinte del siglo pasado Teilhard viajó al Asia Central uniéndose a la expedición Haardt-Citroen en la búsqueda de la misteriosa ciudad perdida de Agartha. Lo más probable es que también buscase los restos ocultos de la secta de los esenios basándose en la teoría de que este grupo se replegó hacia una región oculta de Asia después de que Jerusalén cayese en manos de los romanos. Aunque dejó un importante obra escrita, mucha fue publicada después de su muerte y una importante cantidad de manuscritos podrían permancer en elos archivos secretos de los jesuitas en Ravena.

Años después sus inquietudes filosóficas se plasmarían en una serie de libros en donde mezclaría ciencia y fe, y que fueron cuestionados en su momento por la jerarquía eclesial. Especialmente El Fenómeno Humano, donde advertía que la humanidad esta en el umbral de un camino de conciencia,similar al que los seres humanos debieron de experimentar como entes primitivos cuando empezaron a pensar por vez primera.

Teilhard creía que la nueva conciencia sería parecida a la iluminación mística, puesto que reuniría elementos colectivos y cósmicos que tendrían el efecto de acercar a los individuos a Dios. Esta es la base de su teoría sobre el Punto Omega.


Por “Punto Omega” Teilhard entendía un universo que se había convertido en Dios. El Punto Omega es por un lado un momento del futuro hacia el que avanza el universo pero también es una fuerza que actúa en el presente. No es el final de una línea, sino que es un impulso que influye en el presente, atrayéndolo hacia él.

Así la esencia de la evolución radicaría en la capacidad de los elementos que componen la materia de dar lugar a formas concretas, un misterioso proceso originado por el Punto Omega, y que se repetiría en todos los niveles de la materia. Todos los miembros del universo evocan en su proceso lo divino, y van dando lugar a una personalidad cada vez más espiritual.

El gran descubrimiento y el gran gozo de Teilhard fue la gradual identificación del punto omega con el Cristo de la revelación: esto es, el Cristo Omega.

Anuncios

Read Full Post »

Aksai Chin

La meseta de Aksai Chin, llamada “el desierto de las piedras blancas” es una región situada en la unión entre las fronteras de la República Popular China, Pakistán y de la India. Se encuentra bajo la administración china y ha sido constantemente reclamada por India. Este territorio, que es una de las principales disputas fronterizas entre India y China, consiste en un enorme desierto de sal que se encuentra prácticamente deshabitado, aunque es de extraordinaria importancia estratégica para este último país. De hecho una de las principales razones de la guerra chino-india de 1962 fue el descubrimiento por parte de India de una carretera construida por China en el territorio que une el territorio del Tíbet ocupado con la provincia de Xinjiang, a la que Aksai pertence administrativamente. A su vez, India reclama la zona como parte del distrito de Ladakh en el estado de Jammū y Cachemira.

Aunque ambas partes han acordado respetar la línea de demarcación actual, hace algún tiempo despertó inquietud el descubrimiento de varias imágenes por satélite que mostraban una porción de terreno construida como un mapa gigante en relieve del territorio de Aksai Chin. Se sigue especulando sobre lo que podría ser un modelo de entrenamiento para tanques o bien para prácticas de bombardeo aéreo.

Read Full Post »

Vida de Milarepa

La Vida de Milarepa, escrita a finales del siglo XV, es la obra más destacada de la literatura tibetana, y su protagonista, la figura más representativa de los habitantes del Techo del Mundo. A Milarepa le veneran como a su héroe espiritual, símbolo de la realización transcendente, que supo, además, enseñar cantando en verso sus profundas experiencias místicas. El budismo tántrico impregna toda la obra, con la desolada meseta y las imponentes montañas del Tíbet como telón de fondo. En este libro se describe la experiencia mística de forma magistral, al tiempo que permite penetrar en el alma tibetana mejor que cualquier descripción de viajeros o historiadores. Además, la obra en sí misma es todo un tratado de budismo tibetano que, hoy en día, es el de más amplia difusión en Occidente.

El libro describe las hazañas legendarias del renombrado santo Budista Tibetano, llenas de intrigas, prodigios y hechos sorprendentes. Es la heroica historia de un hombre capaz de transformarse, desde ser practicante de magia negra hasta la supremacía de un poderoso yogui, señalando el camino hacia el autoconocimiento y la liberación.
Corre el año 1050 después de Cristo y Milarepa busca venganza para sus crueles parientes por los engaños y malos tratos hacia su hermana y su madre. Se adiestra en brujería, desata una tormenta de escorpiones, serpientes y lagartos para castigar a los aldeanos. Pero su maestro lo reprende por sus actos malvados y Milarepa renuncia a la magia negra para concentrarse en la búsqueda de la verdad mística. Se retira a una cueva donde, después de muchos años de intensa meditación, consigue adquirir el poder de dar a su cuerpo la forma que quiera y volar a través de los cielos igual que un ave. Pero aún más importante que esto, consigue la victoria más grande, la de ser el maestro de si mismo.

Read Full Post »

Mulbek

Partiendo de Srinagar, y tras dejar atrás el monasterio de Lamayuru y los pasos de montaña de Fatu-La (a 4.147 metros de altitud) y Namika-La (3.760 metros) se llega a Mulbek, una pequeña gompa budista. Allí, los fieles en peregrinación santa o los viajeros como Notovich, acuden al pie de un gigantesco Buda de ocho metros excavado en la roca hace unos 700 años. La estatua, hermana pequeña de los famosos budas gemelos de Bamiyán, se yergue con sus cuatro brazos y un rostro imperturbable que escudriña el futuro.

Read Full Post »

Ladakh

Monasterio de Ladakh, por Nicolas Roerich

Conocida como “el pequeño Tibet” , esta región se ubica en la vertiente occidental de los Himalayas, en una región inhóspita y anclada en el tiempo, refugio de la cultura tibetano-budista, todavía en pugna por su identidad cultural. Hogar de decenas de monasterios, muchos de ellos perdidos en las montañas, Ladakh es una región que requiere mucho tiempo para ser explorada y conocer su cultura, que posee rincones prácticamente desconocidos para el hombre, valles que se ocultan entre las montañas, y aldeas cuyos habitantes conservan las mismas costumbres desde hace cientos de años.
El gobierno pakistaní invadió parte de su territorio, mientras la China de de Mao Zedong invadía el Tibet y también parte de Ladakh. El Tibet capituló en mayo de 1951 y los budistas lamaístas de Ladakh acogieron a numerosos tibetanos, que sufrieron un penoso éxodo a través del Himalaya. En la actualidad siguen habitando en la región y continúan en lucha por su independencia cultural y territorial. Por otro lado, el gobierno de Cachemira intentaba introducir el Islam en la región. Todos estos motivos forzaron al gobierno indio a enviar un gran contingente militar a la zona, que aún es notable.
Entre los años 1962 y 1974, la Guerra India-China, provocada por la delimitación de fronteras, afectó directamente a Ladakh. Se prohibió toda visita extranjera hasta 1974, año en el que Ladakh abrió de nuevo sus puertas al turismo.
En la actualidad Ladakh continúa formando parte de la región india de Jammu-Cachemira, aunque en 1995 se le concedió cierta autonomía. La zona permanece en litigio con la vecina Pakistán, por lo que las fronteras no están definidas.

Read Full Post »

Nicolas Notovich

Nicolás Notovich, fue un médico ruso que viajó al través de Afganistán, la India y el Tibet en 1887. En uno de éstos trayectos, mientras visitaba Leh, la capital de la región de Ladakh en India, sufrió un accidente y se fracturó una pierna, lo que le impuso permanecer durante un tiempo en el monasterio budista de Hemis. Allí supo que existían antiguos registros del pasaje de Jesús en esas regiones. Según Notovich los monjes le habían enseñado dos volúmenes conteniendo la “vida de Issa” (Jesús). Con el auxilio de un traductor comprobó que el texto no era otra cosa que la referencia a la estancia de Cristo y su predicación allí. Anotó cuidadosamente el contenido de los volúmenes y regresó a Occidente anunciando su descubrimiento en el libro titulado La vida secreta de Jesús.

Fue acusado de fraude y de ser un impostor. Pero uno de sus oponentes, Swami Abhedananda, decidió viajar al convento Hemis y encontrar la verdad. Comprobó la existencia material de los documentos que Notovich mencionaba y quedó convencido de la exactitud de las afirmaciones del médico ruso. Otro tanto hizo el filósofo y científico ruso Nicolás Roerich quien comprobó la existencia de los textos. No conforme con ello anotó varios de los relatos legendarios sobre Issa (Jesús), que lo sitúan -tanto predicando en varias ciudades antiguas de la India y aún del Nepal- como siendo discípulo de maestros hindúes y budistas.

Leer más sobre Nicolás Notovitch: 1ª parte 2ª parte 3ª parte

Read Full Post »

Según el culto ahmdiyya, una variante del Islam, que reconoce a Jesçus como un profeta más, existe la posibilidad de que este no muriera en la Cruz, sino que una vez curado de las heridas causadas por la crucifixión, emprendiera la huida hacia el este, en busca de las tribus perdidas de Israel. Jesús habría llegado así a Cachemira, en donde comenzaría una nueva vida y moriría —a edad muy avanzada— de muerte natural. Su tumba, conocida Rozabal se venera hoy en Srinigar, capital de Cachemira.

Además de la tumba própiamente dicha, una serie de nombres toponímicos dan fe en Cachemira del paso de Jesús.
Por otra parte, en Pakistán y a escasos kilómetros de la frontera con Cachemira, se ha localizado la tumba de María, madre de Jesús, quien le habría acompañado en su huida hacia el Este. No soportando las penalidades del viaje, habría muerto en el camino, ya muy cerca del punto de destino.

Existen testimonios que hacen suponer que Jesús eligió este lugar para emprender la segunda etapa de su vida, por cuanto ya habría estado aquí durante los años en que la historia occidental no puede dar fe de sus actividades. Pero sí pueden darla, en cambio, textos históricos localizados en la lamasería tibetana de Lhasa y en la lamasería Hemis, en Ladakh (Cachemira).

Además de las tumbas de Jesús y María, una reducida comunidad judía aislada en la montaña viene custodiando en Cachemira, desde hace 3500 años, la tumba de Moisés, del que igualmente hablan nombres toponímicos, conservándose incluso, allí, la llamada “piedra de Moisés”.

Un mapa interactivo de la posible ruta tomada por Jesús para llegar a la India. Fuente original

Read Full Post »